Cuadernos de viaje de un amante de La Vera
 
 

 
 

 

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Excursiones recomendadas

Vayas por donde vayas, la Vera no te defraudará. Siempre tendrás la sensación de que esos paisajes los has visto ya en algún lugar de Asturias, de León o del país vasco y que sus moradores se los han traído de allí. Hay que recorrer a pié sus pueblos porque viven en ellos la gente verata. Todavía trabajan en el campo, y sus casas reflejan el mismo aire que hace siglos. Si sales caminando de los pueblos, encontrarás, en la mayoría de los casos, auténticos senderos de campo que ya creías desaparecidos. El único truco es preguntar. La amabilidad está todavía virgen. Hay cierto aire de autenticidad, aunque a veces tengamos que renunciar a nuestro esquema preestablecido de "lo rural". Lo rural, mal que nos pese, también es un mono azul y un bloque de cemento de 20 x 30. La costumbre de sus abuelos de dejar las cosas bonitas, ya la perdieron hace casi dos generaciones. Para ejemplo un botón: Los secaderos. Antaño enfoscados y con respiraderos triangulares. Hoy de bloque de hormigón visto dejando huecos.

 
 

 

Plasencia

Ciudad Monumental. En ella confluyen la Vera del Tietar, la del Jerte y la del Ambroz. Punto clave en la ruta de la plata por la que bajaron muchas culturas del norte y subieron muchas otras del centro y del sur. Hay numerosas guías que explican al detalle las viejas piedras de Plasencia. Existe también un trenecito que la recorre con explicación detallada de los lugares de interés. Ideal resacas.

Hay buenos restaurantes y una bonita plaza en la que se puede tapear y sentarse, si el clima lo permite, en alguna terraza.Un carrefour, cines y todo tipo de tiendas.

Hay montón de páginas y guías sobre plasencia.

 

 
 

 

 

Pasaron de la Vera
(Conjunto histórico artístico)

plano

En 1987 le dieron a Pasarón el título de conjunto histórico artístico, pero pese al esfuerzo de la mayoría sus habitantes, todavía quedan detalles que rompen la hermosa armonía del conjunto. Aún así, la belleza de este pueblo es indiscutible. Merece la pena marcar un paseo por sus calles en los cuadernos de viajes.

En Pasarón no caben los autocares. Los coches deben dejarse fuera del pueblo para poder entrar y pasear. No hay tiendas de souvenirs, ni colas en restaurantes abarrotados. No hay grupos, no hay aglomeraciones, se respira paz. Es por eso por lo que muchos visitantes que acuden a la Vera lo eligen para dormir. Será porque en realidad lo que quieren es vivir tranquilos y cierto es que lo consiguen. Pueblo placentero, dulce y tranquilo, acostumbrado a que las campanas repiquen todas las horas, incluidas las de la noche, dos veces cada hora, y una las medias. Un día eché el cálculo y me salía una cifra escalofrante de campanadas que la pareja de cigueñas del campanario del ayuntamiento soportaba bajo su nido. Para que luego digan.

Es muy bonito, pero sobre todo para verlo recortado contra el valle desde arriba. Mirador con cruz. Luego se puede bajar en coche y verlo. Su supermercado ofrece la posibilidad de comprar casi todos los productos de la vera sin agobios y sin tener la sensación de ser estafado.

Pasaron cuenta con 5 casas Rurales. Pero sólo un restaurante (La casa Grande) Mientras el palacio no pueda ser visitado, Pasaron sólo puede ofrecer un tranquilo paseo por sus caminos rurales y de bosque, sus calles y si esta abierta, un vistazo al retablo de su Iglesia.

 

 

 
 

El lago

Entre Jaraíz y Cuacos hay una desviación que pone "El lago". No hay tal lago. En realidad es como una playa fluvial que suele estar con bastante gente en días estivales, pero que en invierno el paseo por el río es precioso. Según se llega hay que dejar todas las instalaciones a la izquierda y bordear el río andando en la dirección de la corriente. (La contraria nunca la hice pero puede estar bien). Es importante elegir bien el día y la época del año. Hay restaurante-chiringuito merendero.

Hay un montón de saltos de agua, charcas, pozas y rios por la zona. Sólo hay que buscar un poco por las webs de senderismo y se encuentran.

 
 

 

Cuacos de Yuste

(Conjunto histórico artístico)

El pueblo de Cuacos es bonito y tranquilo. Su plaza es muy fotogénica. Me llama la atención el reloj del campanario del ayuntamiento, y su veleta forjada. Si se pasea por sus callejuelas es muy posible que se llegue a la plazuela de la fuente. Muy curiosa. También se llega a la que fue la casa de D. Juan de Austria, hoy oficinas de la mancomunidad de la Vera. Un pueblo que esta haciendo un esfuerzo enorme para dejarlo bonito y con materiales acordes al conjunto. Cada vez está mejor y eso es de agradecer.

Este era el pueblo en el que el hijo bastardo de Carlos V se corría la mayoría de sus juergas. Que dicho sea de paso no eran baladí. Tan hartos acabaron los lugareños que según cuentan, un día le dieron una paliza y lo fueron a dejar a la puerta del monasterio. Su padre, entró en cólera y, "sabia y justamente", condenó a muerte a todo el pueblo. La intervención de alguien sin demencia senil, consiguió que fueran perdonados. Y con ese sobrenombre se les conoce: "Los perdonados"

El pueblo guarda entre sus muros, numerosos secretos de las andanzas de los séquitos del emperador.

http://www.cerespain.com/cuacos_de_yuste.html

 
 

Monasterio de Yuste

La verdad es que nunca entré. Y tengo que hacerlo, pero siempre había allí demasiada gente y eso me da una pereza tremenda. Junto a la puerta hay un muro, que si te asomas con un poco de cuidado, puedes ver el monasterio y la casa que se mandó construir, pegada a aquél, a imagen y semejanza de la casa de su infancia allí en Flandes. Un pequeño laguito y los preciosos jardines.

Hoy sus monjes se han ido. La crisis.

Merece la pena ir, aunque solo sea por el entorno que rodea al monasterio. Incluido claro está el cementerio Alemán, donde están enterrados soldados alemanes muertos en España, en alguna de las dos grandes guerras. La mayoría marinos de barcos hundidos cerca de nuestras costas, o aviadores caídos en nuestro suelo. Yo lo he visto de noche y con truenos y la verdad es que no estuvo nada mal.

Desde el monasterio sale una carreterita muy bonita que te lleva hasta el pueblo de Garganta la Olla.

 
 

 

Garganta la Olla

(Conjunto histórico artístico)

Precioso pueblo pero Ojo, es de los pocos pueblos de la vera donde se manifiesta el fenómeno masivo turístico. Allí paran autocares y en las tiendecitas de souvenirs, venden lo mismo que en cualquier parte pero mucho más caro. Recomiendo que sea uno de los primeros puntos en la ruta para no encontrárselo muy lleno.

De este pueblo merece la pena ver sus calles y casas, en especial la que se apoya sobre una piedra, su iglesia con un extraño ¿WC? en su torre, la casa de muñecas (putas) de la corte del emperador, etc. Al fondo del pueblo, su impresionante garganta. En verano llena de bañistas.

Os recomiendo una guía para visitarlo. Es muy bonita la carretera que une este pueblo con el monasterio de Yuste.

 
 

 

El Guijo de Sta. Bárbara

El pueblo más alto de la Vera. Impresionante vista de la sierra de Sta. Bárbara. Por su espectacular "sendero" es por donde bajaron al buen emperador a lomos de seis u ocho siervos. El pobre llegó agotado.

Lugar con algún que otro vestigio celta, y según he leído por ahí, con sangre vasca entre sus funadores. Lo mejor son sus mermeladas y sus licores. El licor de "gloria" y las mermeladas de zarzamora, cereza y ciruela, son espectaculares. Hay muchas casas familiares que la fabrican de manera artesanal. Husmear por ahí. Yo suelo comprar la de la casa Alonso. Hay una tienda casi a la entrada del pueblo. En ella encontraréis ademas otros productos típicos como miel (riquísima), quesos, aceites, etc. CASA ALONSO Dirección: Carretera Nueva, 18 · 10459-Guijo de Sta. Bárbara Teléfono: 927 56 02 82 . Insisto en que preguntéis y miréis.

Del guijo parte uno de los senderos más bonitos de la Vera. Precisamente es por donde bajaron al emperador. Arranca en el restaurante "El trabuquete" donde hay unas bonitas gargantas naturales y transcurre montaña arriba casi pegado al río. En el camino, creo que como a una hora y pico, hay una enorme piscina natural. Según los senderistas, es fácil.


Aconsejo entrar al Guijo desde la carretera comarcal, unos km antes de llegar a Jarandilla, pasar rozando el pueblo Aldealix, (Bungalows con forma de payoza celta) y salir del Guijo por otra, de las de toda la via, con robles gordos por todas partes, que conduce directamente hasta el parador de Jarandilla.

 

 

 
 

 

Jarandilla de la vera

(Conjunto histórico artístico)

Parador de Jarandilla
Obligada visita. Un palacio que parece estar concebido, no para guerrear, si no para bailar, beber, follar... y beber. La estupidez humana llena de euros día a día el pequeño estanque de su patio interior. También aquí puede tomarse uno una cerveza al socaire en un entorno espectacular y a un precio también espectacular. Pero bueno. Esta se disfruta.

El palacio acogió a Carlos V mientras le terminaban sus aposentos en Yuste; Que si el granitero, que si el marmolista. (De esa no se salvan ni los emperadores)

Iglesia de Sta. María de la Torre. Antigua fortaleza de los Templarios (s. Xll).http://www.jarandilla.net/

 
 

 

 

Losar de la vera

Obligada visita sin bajarse del coche. El pueblo natal de Eduardo manos tijeras. Una vez visto, aconsejo leerse la explicación en el enlace. Nunca antes pues lo mejor de este pueblo es el efecto sorpresa.

Explicación del porqué se han vuelto locos en ese pueblo: Aquí

Al salir de Losar hacia Aldeanueva, se pasa por un precioso puente romano que cruza la garganta de cuartos. Si te gustan los paseos de río, aquí tienes la oportunidad de hacer uno. Cuanto más te adentras, más virgen está. Con agua está precioso. En epoca de sequía da un poco de pena ver a los turistas remojarse en charcos de agua caliente.

 

 
 

 

 

Valverde de la Vera

(Conjunto histórico artístico)

Precioso y pintoresco pueblo, tierras de los Zúñiga y de los Monroy. Verdadera lección viva de arquitectura verata. Hay que reconocer a sus actuales moradores el gusto y la dedicación para su conservación. Gracias.

Aunque los coches pueden cruzarlo, lo mejor es aparcar fuera del pueblo y recorrer sus callejas andando. Sus casas son espectaculares. Hay que alegrarse que a este pueblo no se enriqueciese, para poder degustar toda su ancianidad. Probablemente fue por una cuestión de presupuesto que sus gentes no pusieran uralita para proteger sus medianas como en otros pueblos de la vera, y lo hicieran a base de tablón o ripia de castaño. El resultado en algunos cruces, es espectacular.

Agua encauzada corriendo por sus calles y silencio en la procesión de los empalados de semana santa. Sobrecogedor.

Hay muchas cosas que ver, desde el curioso Rollo, la derruida fortaleza, la iglesia, todas ellas prestándose piezas durante siglos la una a la otra, y hasta un pequeño barrio judío. Todo, incluida su historia, lo tenéis en esta web: http://www.valverdevera.com/visitar.html


Seguiré viajando. Lo prometo